Vía Sur Directa a Peña Santa.
02/08/2003

Dificultad: MD inf. (V-)
Longitud: 600m.
Equipamiento: Algún clavo y cordinos en algunos lugares
Material: 10 ó 12 express, cordinos, cintas, un juego de fisureros y otro de friends.

Ver croquis de la vía

El primer día de Agosto del 2003 Salí a media mañana para Posada de Valdeón. Allí me encontraría con Llargu. Por la tarde subimos hasta Vega Huerta por la Vega de Llos y El Frade. Allí nos juntamos con Pablo y Mano. Dormimos y al día siguiente subimos esta vía y descendimos por la canal estrecha de la cara Norte, para regresar por la Forcadona a Vega Huerta de nuevo. Volvimos a dormir y el día 3 bajamos a Valdeón por la canal de Capozo.


A las 8 estábamos en marcha hacia la pared. Nos despedimos de Mano y Pablo que se iban a la Canal Estrecha (la vía normal) y más o menos a las 9 empezamos a escalar. Ya teníamos otras tres cordadas por delante. Mejor - pensamos - así nos van marcando la vía.

El primer largo es muy fácil, unos metros de II bastante tumbados hasta una gran terraza. Se puede subir por cualquier sitio. El segundo largo ya es algo más complicado, un IV, pero bastante evidente la ruta  a seguir. En el tercer largo hay tres posibles alternativas, la más fácil es hacer una pequeña travesía hacia la izda. y luego subir recto por zona no demasiado difícil (IV+). Los demás largos hasta la gran terraza intermedia son de dificultad un poco inferior (IV) y con buenas ubicaciones para las reuniones.

La repisa intermedia es la peor zona y corta por completo la escalada en dos mitades. Hay que subir por una incómoda pedrera caminando hasta alcanzar de nuevo la pared. El nevero colgado apenas existe, a pesar de no estar muy avanzada la temporada. Después de subir esta zona hay que hacer dos largos, de los cuales el primero no tiene complicaciones y en cambio el segundo es el más complicado de la vía.

Discurre éste a lo largo de una incómoda chimenea (V-) en la que no me resultó nada fácil encontrar la manera de subir. Primero con una mano y pie por cada lado, luego con la espalda pegada a un lado, después media vuelta y espalda pegada al otro lado. Lo único bueno es que al menos se asegura bien y se encuentran clavos. Esta chimenea es posible evitarla por su derecha a la altura del primer clavo que se encuentra con pasos de III y IV. Esto nos lo decía la descripción que llevábamos, pero no vi demasiado evidente la travesía y seguí recto. Al llegar a la reunión y en el tiempo que empleó Llargu en hacerlo nos adelantó una cordada[1] que subieron sin ninguna dificultad y muy rápido ese largo por la variante. Para otra vez ya se por donde subir y evitar la chimenea...

Esta cordada iba encabezada por Isidoro Rodríguez Cubillas, autor entre otros del libro sobre los Picos de Europa de donde había sacado la descripción de la vía. Me confirmó que por la derecha de la chimenea era mucho más fácil y me preguntó por qué no había ido por allí ...

Desde esta zona también es posible una variante de escape hacia la Brecha Norte, aunque su dificultad no es mucho menor.

Lo que sigue es subir casi caminando y luego bajar unos metros hasta llegar a una plataforma inclinada bajo un techo desde donde se toma hacia la derecha para acercarse en una tirada corta hasta el comienzo de la rampa final. La parte más bonita y espectacular de toda la vía.

Los últimos largos son, como os digo los mejores de toda la pared. Una rampa inclinada plagada de canalizos por los que basta con elegir el que más te guste y tirar para arriba. La dificultad está en III y IV. A mi me resultó muy sencillo y entretenido, aunque a Llargu no me parece que le gustara tanto. La única pega que le podría poner a esta zona es que el asegurar es bastante más complicado, salvo en las ubicaciones de las reuniones, donde se pueden encontrar sin problema lugares para meter cacharros. También es verdad en mi caso que al tener tantas ganas de terminar y al ir rápido, cómodo y entretenido, no fui buscando y asegurando tanto como más abajo.

El último largo está marcado como V-, es decir, de igual dificultad que la chimenea. De hecho, si en la chimenea se toma la variante indicada, éste sería el paso más difícil de la vía. Por otro lado también había oído que no era para tanto. En mi caso, ese paso se me pasó. No me lo encontré. Bueno, en realidad pasé por él sin enterarme.

La explicación es esta:  Comencé el penúltimo largo en travesía diagonal hacia la derecha buscando la zona más fácil, un III o IV como mucho le calculaba yo, luego derechito hacia arriba hasta que de repente se me acabó la pared y me encontré a dos metros de la arista. Allí monté la reunión y le dije a Llargu que subiera. Mientras lo hacía yo buscaba una explicación al por qué había llegado a la arista en un largo menos, ¿habría hecho alguna variante? No lo creía, ya que había encontrado un clavo. Pero entonces, ¿éste era el último largo? Si lo era, ¿dónde estaba el V-? Al llegar Llargu me dijo que a él sí le había parecido difícil, así que supongo que pasé por el V- calculándole un IV como mucho.

Llegamos a la cima a las 17:30. Una foto rápida y zumbando para abajo.[2]
Desde aproximadamente el inicio de la rampa de canalizos se oían truenos cada vez más amenazadores acercándose y al recoger las cuerdas en la cumbre éstas silbaban supongo que debido a la electricidad estática por la tormenta. Salimos de la cumbre como balas. Al final no descargó más que dos gotas sin importancia y pasó de largo sin molestar.

Para bajar yo que ya lo conocía iba marcándole el descenso a Llargu, que no le gustaba mucho lo del destrepe, así que montamos tres rápeles en la canal.

Tras acabar creo que el segundo me encontré con un hilillo de agua que poco a poco medio llenaba una mínima oquedad en la roca. Mientras mi compañero bajaba yo me dediqué a sorber todo lo que pude para intentar saciar mi sed,[3] cosa que apenas conseguí, aunque al menos la boca se refrescó un poco.

Se nos terminó el agua poco después de la mitad de la vía y pasamos bastante sed. Además hacía bastante sol que pegaba de pleno en la pared.
Tras bajar la Canal Estrecha nos paramos a descansar y a refrescarnos en un nevero. Mano no aparecía por ningún lado, que nos dijo que nos llevaría agua a la cumbre. Al final decidieron no subir y rodear la Peña Santa.

Acabamos de bajar la canal y el resto hasta llegar a Vega Huerta fue una larga y penosa pateada. Ya estábamos bastante agotados y medio deshidratados. Con cierto temor a que nos llegara la noche en una zona de bloques en la que el camino puede ser bastante problemático al final conseguimos llegar al campo base a las 10 de la noche, justo cuando comenzaba a oscurecer.

Al llegar: agua, descanso, agua, comentarios, risas, agua, riquísimas morcillas, agua y hasta cava para celebrar el no-cumpleaños de Mano.

Con esto se acabó el día.


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Ultima revisión: 13 de noviembre de 2003 .

Miguel A. Pardo: lospicos@igijon.com