La conquista del Urriellu (III)

Esta es la narración de la segunda ascensión al Urriellu (primera en solitario) por parte de Don Gustavo Schulze el 1 de octubre de 1906. Está relatada por el propio Schulze, que la publicó en "Jahresbericht des Akademiscken Alpenvereins". El relato también se publicó en el libro "Picos de Europa" de Pedro Pidal y José F. Zabala de 1918, donde aparecen transcritas las narraciones de los tres primeros ascensionistas. El texto lo he recogido de la reedición de dicho libro.

1 octubre 1906. - Naranjo de Bulnes (2.516 metros). - Primera ascensión por el Este y el Sur. Variante en la muralla Este. Primer descenso por la muralla Sur.

En el lugar donde las murallas Este y Nordeste, que forman el edificio, se juntan de un modo indeciso, destácase a media altura del Naranjo un rellano, que separa bruscamente las partes inferiores de las murallas orientales y de las septentrionales. Por bajo de la cima y de ese rellano, se socava, al Este, la canal de la Celada, cuyo hundimiento progresivo hacia el Norte da a la montaña un aspecto más imponente cada vez y más grandioso.

A la salida inferior de esta canal, termínase bruscamente una muralla lisa y vertical, de unos 500 metros de altura.

En el extremo superior Sur de la canal de la Celada, cerca del ancho collado situado a pie Sudeste de Naranjo (Horcada del Carnizoso), se encuentra a 2.250 metros una pequeña terraza de piedras producto de desprendimientos. La muralla meridional del Naranjo, que tiene unos 200 metros de altura, cae recta, en llambrias espantosas, hacia un profundo y gigantesco embudo rocoso situado al otro lado del collado.

En los precipicios orientales de pico destácase de la terraza de piedras sueltas arriba mencionada, una pequeña cornisa, que se dirige hacia el rellano, para terminar rápidamente en paredes rectas y lisas. Una amplia cornisa de llambrias detiénese 125 metros más arriba, en la vertical de la terraza, y continúa a lo largo de la muralla Este, subiendo hacia el Norte, y terminando de repente por encima del rellano en el punto en que se une a la muralla Nordeste. Dos grandes chimeneas, una de las cuales, la del Sur, será escalada, se destacan en los precipicios Nordeste de las montañas, superponiéndose directamente al punto terminal de la cornisa.

Mientras los primeros ascensionistas (don Pedro Pidal y el guía Gregorio Pérez de Caín), alcanzaron el 5 de agosto de 1904, por las llambrias y el rellano mencionados, el punto donde termina al Norte la gran cornisa, yo me esforcé trepando en la dirección vertical de la terraza hacia la parte Sur de la cornisa, por una muralla lisa, extraordinariamente derecha y sumamente estriada por la lluvia.

Una gran fisura, profundamente minada, únese a esta muralla y se convierte más arriba en un estrecho saliente.

Esta especie de cavidad, inaccesible al principio, dirígese oblicuamente hacia la izquierda, para enderezarse luego verticalmente, formando, bajo el saliente, una chimenea, sin puntos de apoyo, de unos 30 metros (10,30 de la mañana); punto de partida: al pie de la muralla, a unos 50 metros (izquierda Sur) del comienzo de la cavidad, 40 ó 50 metros de rocas lisas me conducen por la izquierda (Sur) a esta fisura.

Una hendidura muy delgada, pulida por las aguas, 40 metros muy difíciles, me permitió alcanzar un pequeño nicho, tras el cual se llega, por la derecha y por un paso muy peligroso, a una estrecha cornisa, que termina en la hendidura en cuestión. La ascensión de los últimos 30 metros efectúase a lo largo de una espantosa muralla, para alcanzar la salida de la chimenea sin puntos de apoyo, cuya parte inferior es estrecha y durísima.

.Por encima del saliente desciéndese entonces un poco, sobre otra cornisa, bordeando un ángulo de rocas (unos tres metros sumamente peligrosos), y se gana en seguida la gran cornisa en su parte meridional (2.375 metros aproximadamente; descanso desde las 11,30 a las 12).

Se sigue luego por la gran cornisa, cada vez más estrecha, hasta el punto en que ésta se acaba, y tras 15 metros de rocas, excesivamente difíciles y peligrosos, se trepa hacia una cortadura profundamente tallada, cuya parte superior se ensancha en forma de chimenea. Cinco metros a la izquierda, segunda cortadura, donde los primeros ascensionistas han dejado una cuerda. En la galería de la derecha, escalada de unos 15 metros de rocas, rojas y escurridizas, para llegar a un cortado a pico, cuyo contorno se recorre pasando a una fisura poco profunda (el sitio más difícil). La gran chimenea, alcanzada atravesando un pequeño rellano de piedras sueltas, permite alcanzar después, más cómodamente, un saliente rocoso, desde el cual llégase fácilmente al pico por unas rocas lisas (2.516 metros; una de la tarde).

Salida a las dos de la tarde. La salida superior de la muralla Sur está socavada en forma de embudo, y de allí parten dos aristas que descienden de la cresta terminal hacia el Sudeste y el Sudoeste. Toda la zona de esta muralla está erizada de puntas rocosas. Encuéntrase en la arista Sudeste una pequeña quebradura, por la que se desciende fácilmente, y a cuyo término comienza una grieta estrecha, poco profunda, formada por el agua. Al principio conduce, sin demasiadas dificultades, hacia la parte baja, pero no tarda en hacerse precisa la cuerda. Sigue después un paso muy fácil. Poco más lejos, por falta absoluta del más mínimo saliente, se bajan unos 15 metros en la hendidura, que comienza ya a ser extraordinariamente lisa, con la ayuda de los crampones. Esta grieta, convertida en chimenea, dirígese en oblicua ligera y termina encima de un cortado a pico de 8 a 10 metros, que no se puede pasar sin ayuda de la cuerda y sin ningún apoyo. Algunos pasos, muy difíciles al principio, obligan nuevamente a servirse de la cuerda; la hendidura se hace más accesible, y durante 50 metros por encima del pie de la muralla meridional, transfórmase en escalones impracticables.

Hay que salir de la cortadura horizontal hacia la izquierda, donde unas rocas, estriadas por las aguas, conducen a otra grieta, tallada oblícuamente, que se ha transformado antes en cornisa, cerca de la arista Sudeste, y que conduce a la derecha al pie del muro (3,50 de la tarde). Campamento, 2.250 metros, a las cuatro. Bulnes, 700 metros, a las siete.

Las dificultades especiales de la ascensión a este bloque consisten menos en el corte a pico de la roca, con los peligros inherentes, como los que se encuentran en los Dolomitas y en las montañas del Tirol, que en el estado extraordinariamente liso de la roca, algunos de cuyos pasos son arriesgadísimos.

A pesar de la corta duración de esta subida, el Naranjo es la cima más interesante y más difícil de los Picos de Europa.


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Ultima revisión: 22 de octubre de 2003 .

Miguel A. Pardo: lospicos@igijon.com