ESTENDAL es observador y paciente, tiene un necesario sentido del humor, siempre anda fuera de contexto y sus medidas y formas son variables. En el año 2000 se presentaba por primera vez públicamente en el Parque de San Lorenzo de Gijón; un hermoso punto de la costa cantábrica a las afueras de la ciudad más poblada de Asturias. Allí con forma de paraguas y traje fucsia, tomó el aire, miró distante al horizonte, se hizo unas fotos y sin saber muy bien porqué no volvió a salir de casa hasta abril de 2006. Fecha en la que su muy querido y respetado Jaime Rodríguez, organizo con increíble presupuesto, un apasionado evento creativo en Oviedo, en la facultad de Geografía e Historia con motivo de su XXV aniversario. En esta ocasión ESTENDAL que ya conocía bastante ese lugar, vistió de rojo y negro, se mostro cercano y acudió a la cita acompañado por pinzas de madera, sus colaboradoras mas habituales y tan populares o mas que él. En esta segunda salida, ofreció con éxito soporte físico y público al público para tenderse, extenderse y entenderse. Entiéndase éxito gracias a las colaboraciones obtenidas, algunas incluso muy de su gusto.
Unos meses mas tarde y de momento la última vez que a ESTENDAL se le vió por ahí, iba un poco despistado, vestía de andar por casa y le acompañaban de nuevo sus queridas pinzas (esta vez de plástico, rojas y blancas creo recordar). La salida fue otra vez a Gijón, ahora a pasar unos días con Ángel Nava y otros invitados de Ángel en un lugar al que llaman Antiguo Instituto, donde siempre hay mucha actividad y donde siempre me viene el recuerdo de Jovellanos y de Juan de Villanueva hijo. La invitación rezaba en asturiano "Pallabres pola Llibertad" / "Palabras por la Libertad" en castellano o en español por si a alguien del extranjero no demasiado leído le queda alguna duda y era un evento satélite de un encuentro de escritores en asturiano. Allí ESTENDAL volvió a repetir con sumo agrado experiencia de ser espacio y soporte físico y público donde tender anónimamente o no a quien lo deseara, lo que deseara. Como el hombre andaba de aquella contento, pero un poco despistado como ya os dije. No sabe muy bien del todo aún para le utilizaron y anda pendiente del que el diligente anfitrión del encuentro, le haga llegar antes o después los documentos que le permitan seguir narrando su frágil existencia.
Susana Villanueva, noviembre de 2007